Tuesday, April 15, 2008

Mis tratos con ETA

Escribo un artículo sobre Cuba y me encuentro entre los comentarios de un artículo antiguo una aplicación de lo que se llama es el trolleo político: nada nuevo. Sin embargo me hace pensar sobre la presión y sobre el pensamiento de quienes apoyan la violencia: no recorren los caminos de la discusión sino que se aprestan al hermetismo y a la coacción casi de manera natural.

Apenas se rasca un poco en el diálogo sale a relucir la condición de “militante” del comentarista y la intención de conocer la personalidad, o más bien, el nombre, de quien se esconde tras mi nombre en el blog “bonhamled”. Sorprende, llena de tristeza y, al tiempo, hace constatar que ese mundo solo vive alimentado por la coacción, la violencia y la muerte pero sobre todo convoca y provoca el silencio, temeroso, cómplice, rastrero, imposible, inevitable.

Me pliego y reitero, cedo en ese diálogo que escalaba, y al tiempo seguiré expresando lo que creo, admitiendo otros puntos de vista pero, sobre todo, combatiendo estos absolutismos terroristas que por el hecho de hablar parece indicar un prurito democrático que se lo dejaron en la caja vacía de balas.

Un instante de incertidumbre en la balsa de pensamiento que llamé:

El spam sigue creciendo

La molestia de cada segundo, cada minuto, cada hora sigue fastidiando. Algunos datos de interés recopilados en Febrero de 2008:

 

  • El 96% del correo que recibimos es spam.
  • Europa es el principal generador (44%) de spam.
  • Para almacenar todo el spam que se recibe en el mundo se necesitarían 2.000 TB.
  • La cantidad de spam ha crecido un 91% desde 2008.
  • Hasta un 25% de la jornada laboral se pierde en leer emails de los cuales más del 95% son spam.
  • Los directivos españoles están 2,24 horas al día con el email, que equivale a 10 años en una vida laboral entera (el 49% es irrelevante).
  • Limpiar de spam cuesta al año 90 horas de trabajo.
  • El malware, como el ataque de Ddos, es otra gran fuente de dinero en el futuro.
  • 20 millones de correos basura publicitarios “cuestan” 350 euros.
  • Un spammer a tiempo parcial puede ganar más de 7000 dólares al año por tres horas de trabajo al día.
  • El coste del spam se estima en 10 billones de dólares solo en EEUU.
  • Los spammers han disminuido el tamaño del email para evitar filtros hasta una media de 10 -50 kb.
  • De 1.000.000 de mails SPAM enviados, unos 15 obtienen respuesta satisfactoria para el spammer.
  • El borrado de emails y la verificación para evitar la perdida de información valiosa cuesta a cada trabajador de 10 a 90 minutos tras volver de vacaciones (de 150 a 900 euros de coste solo por ese hecho).
  • Existen 600 profesionales del spam en el mundo.

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Posted by libertad44 in 06:34:53 | Permalink | No Comments »

Atila, el Troll de los medios

NO hace mucho que ha Comienzado la andadura de un nuevo periódico, Público, y en sus páginas veo noticias que, en general se repiten en el resto de rotativos. Es cierto que el “matiz” de centro izquierda o izquierda hace que sean más parecidas a las de “El País” que las de “El mundo” o “ABC”. Hasta aquí nada nuevo, cada periódico elige la línea editorial que desea o que le augura mayor éxito.

Leo varias noticias, en la versión online, y me sorprende, bueno, en realidad no, la profusión de comentarios. Sin embargo veo que casi desde el primero y casi sin interrupción se da una batida de trolls políticos de todo jaez y hechura. Puede que sea el reflejo de lo que se cuece en los medios, griterío, falta de rigor y amor por el shock.

De esta forma da igual lo que se diga, como se diga o a quien afecte, es decir sea o no político, todo se convierte en un insulto más o menos anónimo, en un devenir del llamar socialista, progubernamental o progre al insulto más descarnado.

Leo, también, el periódicodigital y de nuevo encuentro que en realidad no se publican artículos sino campos de batalla de comentarios donde el insulto, según la célebre paradoja “reductio ad hitlerum“, se inflama según avanza para acabar en un “fachas” y “rojos” redivivo y extenuante a vece llamados o acuciados por los propios medios digitales que publican soflamas y arengas más que artículos.

Este es el camino de los medios, el de las hordas trolls y de los insultos interesados ora políticamente, ora por cuestiones de mercado, ora por el ego de algunos comentadores bombarderos, sin que nadie evite esas discusiones patibularias y estériles.

Ya comenté en otra nota que el periodista decano Enrique Meneses debió dejar su columna en Periodista digital por los ataques inmisericordes que sufrió su persona o la “escritoraLucía Etxebarría que sufrío hasta donde se teme por la integridad personal el ataque de los trolls.

Me pregunto el porque del desarrollo escaso de los blogs políticos en este país, y lo encuentro en esta sensación sempiterna de barricadismo en todo campo y en toda estación que hace que pueda convertirse en un lugar de perjuicio y prejucio más que de comunicación. A esto si se le añade la pereza de nuestros políticos el resultado es ese: falta de vías de comunicación libres en un mundo que propugna precisamente eso.

¿Cómo va un político a exhibirse frente a futuros electores cuando un grupo de lectores, y no votantes casi siempre, se dedica a tildarle con los epítetos más ofensivos y anónimos?.

¿Cómo vamos a pretender que el dueño de un blogs no sea el responsable legal de lo que se diga, aunque sea absurdo, cuando se dan esas canchas de lucha terrible y sin respeto?,

¿Cómo no van a deshabilitar los comentarios quienes los tienen para evitarse disgustos, poca información apreciable y solo ruido, ruido y ruido?,

¿Ese es el futuro, skin heads políticos, sociales, económicos, que van aquí y allá linchando, creando opinión que no resiste un embate de lógica primitivista, rompiendo diálogos y discusiones?

Parece que si

En resumen el trollismo está aquí para quedarse. Es un spam natural en los comentarios que acalla todo, y deja pensativo al escribiente como un antecedente de una pena autoritaria mayor.

Esto es lo que hay.

Insultos anónimos

Hace unas fechas hable sobre el trollismo en los artículos. Concretamente en la responsabilidad de los comentarios del propio blog. Hablé del caso Mafius. Muy recientemente el periodista decano Enrique Meneses debió dejar su blog ante la avalancha insufrible de insultos en contra. Otra versión más sutil del trollismo es “encontrarse problemas” por los comentarios que algún malintencionado, casi siempre anónimo, publica en tu blog.
Ahora el personero de la SGAE, Ramoncín, alejado de su anterior alter ego de punk rey del pollo frito se querella por unos comentarios anónimos en un blog. Mal camino llevamos si sobre algo en lo que el autor del blog no tiene un control diario, recordemos que este blog tiene casi 1800 artículos en sus casi dos años, se articula toda una secuencia de presión. Todo lleva al silencio del cerrar los comentarios. Bonhamled Libertad de presión contra gigantes que no molinos.
Posted by libertad44 in 06:33:25 | Permalink | No Comments »

Los trolls, Lucía Etxeberría y alteridades

Lucia Etxebarria cierra su blog ante el acoso de los trolls y el miedo de que las amenazas vertidas se conviertan en la realidad.

Lucía comentaba, fomentaba el comentario y el diálogo con sus lectores pero, sin embargo, teme que sus datos sean empleados para agredirla, o a sus “cercanos”.

Lucía Etxeberría ha cultivado en algunos momentos esa postura tan de escritor de caer en el divismo o de “epatar” al populacho (incluso algo de leyenda negra no del todo despejada). Este hecho le ha creado cierta “enemistad” que se exacerba con la virulencia yerma que existe en Internet.

Esa virulencia hace segregar bilis a algunos atrabiliarios lectores:. Son trolls, pero contra ellos está el no hacer caso (“Don´t feed the troll”) y el deshabilitar los comentarios: una actividad antiCluetrain (lurking sin diálogo) pero que evita disgustos. Incluso existe la posibilidad de la “categorización” social de trolls: trollr).

Los trolls anulan y enemigan el desarrollo de las redes sociales. Siguen viviendo en ese sueño de la agresión anónima y de “schadenfreude” engreida de delirio infantil o adolescente. Si queremos que la red social crezca e incluso rompa la pantalla de vidrio del monitor para mezclarse con el mundo real debe reducir estos comportamientos.

El mundo blog como la faceta más comunicativa y de información de este fenómeno de las redes en web 2.0 no es ajeno a esto y es quizás, como ha comprobado Lucía Etxebarría, es el primer lugar donde se aprecia.

Su otra parte está en el daño que genera en la credibilidad de la sociedad red, la posibilidad de visibilidad y de llegar a ser un medio confiable y eficiente para los fines buscados: periodísticos, sociales, de activismo, políticos, económicos, etc.

El peso y poder de Internet y el mundo blog crece y, con ello, el peso e importancia de estos hooligans. Hasta ahora supongo que lo hacen por diversión simple, por el insultar, por buscar un lugar que no le corresponde pero en el futuro aparecerán los trolls dirigidos en una especie de activismo hacker mercenario, pagado, por otros que, ¿Qui prodest? mediante, serán los beneficiarios del descrédito particular.
Deseo más sindéresis para todos, y para Lucía Etxeberría, solidaridad y un consejo: más comprensión del mundo (los trolls son tan molestos como inofensivos y la “venganza” es tan trollista como el propio troll) aún así es conveniente no dar datos sensibles más que por riesgo para no dar carne a la fiera troll.
Un último pensamiento malvado y, por supuesto, equivocado (por agotar el ¿Qui prodest? anterior): No creo que Lucía haya reclamado y se haya quejado de este abuso troll para obtener una visibilidad artificial, que el mundo blog da. Sería un absurdo contraproducente: Lo que Natura non da, Salamanca non presta y, por supuesto, los blogs (ni la autoedición de wikipedia) enseñan aunque este de moda en el mundo editorial industrial y artístico en general las maniobras, los enjuagues, los montajes para promocionar y promocionarse
Posted by libertad44 in 06:32:10 | Permalink | No Comments »

El mundo troll o como molestar haga frío o calor

Los trolls son esos seres de la mitología escandinava, enemigos acérrimos de los buenos, hasta el empalago, gnomos. Son seres sucios, vagos, con malas intenciones. Están emparentados con los ogros en la tradición británica y son la expresión del mal rural, del abuso y de lo incorrecto (pero sin entrar en el paganismo ateo de brujas). Estos seres asociales, al menos, y las más de las veces diabólicos y dañinos son la antítesis del comportamiento social y cívico. Es la explicación en las sociedades donde el clima es más agresivo de explicar lo malo de la vida.
De manera igual existe en Internet toda unas familias de seres buenos y malos, entre la mitología escandinava y la griega. En este paisaje y paisanaje resalta, con mucho, la figura del Troll o trol en español.
Este troll también incívico y asocial, tiene como función inicial la de provocar la polémica negativa, esto es, la que no lleva a conclusiones interesantes (hipótesis-antítesis-síntesis como diría Hegel) sino y peor, llegar al enfrentamiento personal, al insulto y a la desestabilización de esa comunicación o, cuando menos, dificultar la comunicación o anular la conversación hasta erigirse en personaje.
Son buenos conocedores de esa regla que dice: “La conclusión de un debate, discusión o diálogo es proporcional a la calidad de los argumentos” (Ley de Wilcox-Mc Candlish) y por lo tanto “ensucian” el desarrollo de la conversación para anularla o dirigirla a donde sus intereses le muestran. Los fines variados.
La conversación se desarrolla hasta el punto en el que el troll introduce su punto de ignición (flamebait) donde ya, y si los comentaristas no están atentos, acabarán en el vórtice del insulto y la incomunicación o, al menos la pasión del pensamiento a borbotón, otras muchas veces, y por evitar el juego troll, en el silencio alienante.
Un ejemplo claro de cómo el avance de una conversación exacerba el comportamiento troll o, como se aprovechan los troll de los principios sociológicos de Internet es la ley de Gondwin, que es también aplicable al mundo hispano:
A medida que avanza una conversación o línea de comentarios en Internet más probable es que se compare a alguien con los nazis aumenta”. (Una “ley” principal de entre las de Internet)
El punto en que aparece ese flamebait es, de hecho, la muerte de la conversación o el debate. En España se puede cambiar el nazi por “comunista” o “franquista” y en otros países por cosas por el estilo. El razonar de los trolls incluye falacias claras, mentiras completas, frases para provocar, incluyendo curiosas formas lógicas novedosas: “Reductio ad Hitlerum” (nombre algo chusco), esto es, la falacia que dice que si Hitler hizo algo, el que hace lo mismo o algo parecido es maligno y malvado y carece de cualquier razón en su planteamiento. (Veamos lo absurdo de la falacia diciendo sólo: Hitler se lavaba los dientes y casi nos veremos cada uno de nosotros portando un estandarte con una svástica….).
Esta figura del “epatador” no es nueva y, de hecho, ha sido un modo de vida de muchos comunicadores que han basado su “mensaje” en sus facetas de insultadores y de dinamizadores. Ya desde los primeros foros de Internet, donde nació el término, se convive con personajes como estos.
Es curioso y merece pensar como en esa provocación, política, personal, racial, religiosa, cultural, sexual, etc. que desencadena una guerra de insultos (flamewar) y descalificaciones, pueden algunas personas imponer su mensaje falaz y de libelo o, en otras ocasiones bloquear la comunicación por el abuso de ella misma sin necesidad de insultar. Hay personas que consideran al troll solo el insultador pero, creo, que incorporar este matiz de “asesino de conversaciones” al concepto de troll no está fuera de lugar..
Es evidente, y en otra circunstancia no sería posible. El anonimato y el cambio de personalidad (incluso siendo Jeckylls y Hydes al mismo tiempo en foros diferentes) es consustancial a este tipo de personajes, nunca sostendrían sus posiciones en primera persona.
La motivación que lleva a estas personas a actuar así es variada: desde “comprobar” la madurez del debate, a provocar a ciertos participantes, generar controversia inútil por el propio placer de herir (schandenfreude) en una especie de sensación de omnipotencia engreída y hedonista (y nihilista), manifestar ideas de odio o prejuicio contra alguien o algo, un último fin puede ser modificar la idea sobre ciertos temas: convertirlos en temas tabú o, al menos, generar un ruido que no deje avanzar la conversación y, a la postre hacer opinar solo una parte (la más ruidosa) y falaz. Es conocido que todos los grupos de trolls organizados enfrentados procuran no “cruzarse” en páginas comunes sino y mejor, atacar foros donde no haya trolls contrarios. También se sabe que ciertos temas son “sensibles” con lo que la mayoría preferimos no hablarlos con desconocidos para evitar esa llamarada de malos modos. En última instancia y como digo en muchas conversaciones gracias a algún troll de guante suave se siente el frio de la incomunicación en forma de anulación de esta.
Puede ser que un leve comportamiento troll active una conversación o sea la piedra de toque de lo sensible que es un determinado tema en un foro; pero eso se llama polemizar y no comportarse como un troll, un troll siempre tiene connotaciones negativas, aunque hay quien le da la capacidad de activador o, incluso, reivindica la posibilidad de que todos seamos trolls dependiendo de las circunstancias. Pudiera ser que en algún momento y en determinadas ocasiones de arrrebatamiento pudiera comportarme como un troll pero lo cierto es que los trolls lo son de manera voluntaria y casi preconcebida. Yo distinguiría entre los siguientes tipos de trolls (dentro de la fauna linneana de los comentadores/habladores , ver más acerca de la fauna “no agresiva” en el artículo se wikipedia en español sobre trolls):
  • Troll académico o político: es un troll que se ceba en términos clásicos, que entra en las conversaciones y las deriva, tenga que ver o no, a términos políticos. Están muy emparentados con la conspiranoica clásica con características propias de cada país. Acostumbran a descalificar ad hominem para provocar una cascada de reacciones que apoyen su “rotura” de la conversación.
  • Troll-la-muerte-tenía-un-precio: Este tipo de troll se caracteriza por hacer campaña, política o incluso comercial contra algo o contra alguien y revisa y repasa cada lugar donde aparece para modificar la opinión, en general, sobre el tema en cuestión o desacreditar a una persona. No suele ser efectivo porque se identifica fácil, pero el dicho de “difama que algo queda” es su modus operandi básico.
  • Troll humorista: no suele emplear los malos modos o la mala educación sino la ironía y el sentido del humor. Lo malo es que sus comentarios, que pueden estar dentro del diálogo, acaban fuera de lugar y destrozando la comunicación.
  • Troll desplazador o spammer: Muchos trolls lo son no por insulto ni por provocación sino solo por desplazamiento (flood), es decir, hablan, hablan, hablan y comentan y hacen a los demás callar, otras veces colocan imágenes inmensas y repetitivas, etc. que acaban por colapsar la comunicación.
  • Troll vendedor o troll propagandista: Puede considerarse un tipo de los anteriores entran en los foros o comentan artículos pero solo promoviendo algunos productos, servicios, partidos políticos o sloganes.
  • Troll amable: ese troll seguidista que a todo dice que si, que no aporta nada, es un ciego, que solo entra para diluir la conversación en alabanzas y loas al autor. Este tipo de troll no lo es porque acabe con la conversación con sus invectivas sino, y más, por que la anula.
  • Troll falso moderador: es un usuario que adopta el papel de falso moderador de las opiniones pero, al final, para desacreditar tanto la opinión expresada como a la persona mediante un juego de dar o quitar razones seleccionando el momento y aprovechándose de ese cargo no otorgado de moderador.
  • Troll poli bueno y poli malo: Es una derivación del anterior ya que es un grupo de personas (dos o más) donde uno hace el papel de troll clásico y, otro u otros, el de moderador o defendiendo la postura del troll clásico en una forma menos beligerante. En un momento álgido, que puede ser el de provocación máxima (en diferente grado como se ha comentado), frente todos los troll se quitarán la máscara a un usuario y atacarán sin descanso.
  • Troll Zelig: Es un troll avanzado que se esconde tras nombres que despistan sobre sus intenciones y sobre sus antecedentes (cambia de nick a menudo) y también cambia de estrategia adaptándose como un camaleón o como la célebre película de Woody Allen. Su modo de actuación puede ser de abrupta reudeza o sibilina insidia, incluso cambiando en diferentes casos para despistar sobre su modo de actuación anterior.
  • La conjura de los trolls o la conjura de los necios: es el grupo de usuarios en banda o en grupo que actúan desacreditando lo que no quieren, no les gusta o no les cae simpático. Es lo que se diría Troll 2.0 (registrado por bonhamled). O bien se encargan de desacreditar a una persona o grupo de personas creando opinión (habrá quien les siga creyéndoselo) o bien se encargan de ridiculizar a las personas. Esto se ha dado en cierta manera en lugares colaborativos del tipo meneame o digg, fresqui donde tras el insulto de spammer o autobombeador se han escondido grupos de linchadores troll o incluso peleas entre rockers y mods (meneadores y fresquitos troll) al estilo Quadrophenia. Hablé de las bandas de menéame aquí y aquí).
  • Trolls difamadores: provocan hacer daño no solo al comentario, o autor que firma el artículo o contenido sino, y también provocar problemas de tipo legal, incluso, al expresar opiniones graves, descalificantes o, incluso constitutivas de delito. Se enfrenta el anonimato más o menos real del gamberro y la realidad existente de la página o blog, es un paso más allá del troll porque busca, con su actuar, provocar un daño que supera la barrera de la pantalla del ordenador.

Todos estos tipos y algunso más los he sufrido o, al menos, he visto desenvolverse por este mundo irreal y virtual. En general las tácticas, técnicas y tipos de trolls (estos menos) se adaptan a la circunstancia del modo de comunicación por lo que teniendo unas líneas comunes pueden variar de un lugar a otro. Al igual que los fantasmas o los tornados tienen cazadores, hay personas que se dedican a perseguir a estos troll: los cazadores de trolls, lo que ocurre es que, a veces, los extremos llegan a tocarse. Ver aquí.

El hábitat natural del troll es todo lugar donde haya debate, conversación o donde, con su forma de actuar pueda fastidiar a otro y, sobre todo, hacerse pública esa molestia: Comentarios de artículos de páginas, blogs, lugares de compartición o sociales, Usenet: red de usuarios, Listas de correo, Foros, Wikis: por ejemplo wikipedia con su criterio de punto de vista neutral es un campo abonado para el troll clásico, IRC. msn y en general cualquier programa de chat, juegos en línea y en general donde haya gente que hable o escriba y tenga posibilidad de responder. Ejemplos barrapunto, meneame, Periodista Digital, slashdot (ver aquí).

Los trolls tienen una forma de actuar bastante paradigmática y que a pesar de las modalidades, dependiendo del tipo de medio, se puede resumir como: introduciendo temas polémicos o prohibidos, insultando o vejando, saliéndose del debate, metiendo información textos o fotos inadecuadas y fuera de lugar, por ejemplo destrozando películas o libros, eliminando o poniendo niebla sobre algunos argumentos para desestabilizar la conversación, dando información inadecuada, incorrecta o falsa para provocar el comentario, etc.

¿Como se lucha contra el trol?. Ver aquí y también aquí la traducción del texto de Timothy Campbell gracias a cronopios (original aquí). La visión del cazador de trolls aquí:

  • No cayendo en su trampa de mala educación y grito.
  • No entrando en su juego de descalificación y falacia.
  • No dejando que se apodere de la conversación.
  • Dejando la conversación en último término si no se puede seguir mas (aunque en el fondo es una victoria troll).
  • Lo que se llama: No alimentar al Troll. = Dont´took the bait (no piques en el anzuelo), no permitir que se salga con la suya suplantando el papel de comentador, insultando, llevando la conversación a la muerte clínica.
  • Incluso en algunos blogs desactivan la posibilidad de comentar para evitar el tener que lidiar con este tipo de personas (en realidad porque la ventaja de los comentarios no suele ser mucho aunque siempre es interesante): delurking.
  • En otros lugares se da posibilidad de catalogar como troll (trollr), todos los mecanismos de captcha, verificación de personalidad, también, en parte controlan este mecanismo de troll-spam.
  • Cuando se les indica que están actuando como gamberros pueden apelar a la sacrosanta libertad de expresión o incluso reconocer con broma que lo son (YHBT: you have been trolled), otras veces ante el ostracismo responden con mayor beligerancia y turbulencia.

Otro punto característico es no dejarse confundir con un troll ni jugar al juego de los trolls, esto es, comentar, hablar, intercambiar información en una forma asertiva y eficiente. Es muy interesante el comentario que hace lifehacker sobre el cómo comentar, aunque en resumen se puede reducir en mantener un nivel de educación, de respeto al además y un tono acorde.

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